AutoraCarolina

Soy Carolina González González. Soy colombiana y vivo en España. Estudié Comunicación Social y Periodismo y Marketing. He trabajado durante muchísimos años en Marketing y Comunicación empresarial. Sin embargo, nunca he dejado de escribir; hay algo dentro de mí que me anima a escribir todo tal y como lo veo y, sobre todo, tal y como lo siento. Comulgo con que hacemos parte de la sociedad del cansancio. Y precisamente, para hacerle un poco el quite a ese cansancio, quiero seguir escribiendo.

El enterrador de Thomas Lynch

E

Parece una lectura elegida a propósito. A próposito de estos días en los que cada día, el primer titular que leemos es la última cifra de muertos que ha dejado la pandemia en las últimas 24 horas. A propósito de estos días en los que he hablado con mi gran amiga de infancia sobre algo que le duele y le inquieta de su trabajo en el Centro de cuidados paliativos de enfermos de cáncer en Cali y que...

Los abismos

L

  Hace unos días, de madrugada, terminé de leer Los abismos de Pilar Quintana. Si intentara definir en una palabra la sensación que me acompañó en la lectura sería desolación.  Pero una palabra se queda corta, porque sentí muchas cosas: un poco de desasosiego, algo de nostalgia y unas ganas inmensas de abrazarme, de abrazar a la que fui cuando fui niña. El brillo y la textura de todas las...

Úrsula

Ú

Esta es Úrsula. Hace un año nació en Cantileros, un refugio en Rivas Vaciamadrid, en una camada de 9 cachorros. Luma, su madre, fue rescatada por estas chicas incansables de la Protectora, de un cazador de la Cañada Real. Luma llegó con la sorpresa de estar preñada, pero no lo supieron hasta que su panza empezó a crecer. Los cachorros, gracias a ellas, nacieron sanos y curiosos. Hace algo más de...

Leslie

L

Leo a Leila sobre Nicanor Parra: “Es un hombre pero podría ser otra cosa: una catástrofe, un rugido, el viento”. Vuelvo a leer y me vuelvo una contradicción. Ya no sé si está todo dicho y no quiero leer más. O todo lo contrario. Ya no sé si todo está escrito y se me quitan las ganas de escribir. O, precisamente, porque a pesar de que parezca que todo está escrito, me inspiro y me dan todas las...

En mí cabe de todo 

E

En mí cabe de todo. Tanta amplitud cansa. Cabe el sorbo que doy a esta copa de vino, la canción en la que la señora Mercedes y la pequeña Julieta, entre una mezcla de lamento y marcha, cantan: “…mi sangre después de haberse vaciado de mí, calienta como el sol / Soy de los descalzos y estoy cansado de este color que pesa más que yo…”. Caben los cuarenta minutos dando vueltas en círculos alrededor...

Machu Picchu

M

Muchas cosas no caben en los ojos. Miro una vez, miro dos, muevo el cuello lentamente para hacer una panorámica, pero no, ni siquiera así entra todo en los ojos. Vuelvo a mirar después de tener los ojos cerrados, como intentando formatearme para que en esta mirada entre más, pero nada… hay cosas que no le caben a uno en los ojos. Machu Picchu es grande. Qué digo grande, es exuberante, como esos...

Vos Cali, yo Madrid

V

Estoy aquí, y allí la tarde ya ha caído. Estás allí, y aquí la noche está perdida. Estamos juntas y los coincidentes 27 grados centígrados nos acaloran bajo el mismo cielo infinito que allí desgaja un aguacero y aquí sostiene una luna llena. Estamos juntas sólo porque estamos bajo el mismo cielo y, estando en esas, nos pensamos. Así ha sido otras veces, en muchos años, y en tantas noches; aquí...

Y, sin embargo, nos vamos

Y

Nos vamos pero nos dejamos trozos enteros de nosotros derramados entre las marismas y los cabezos, perdidos entre la luz que aquí es otra, flotando en medio de la brisa de la madrugada, suspendidos en la mitad del mar.  No nos queremos ir y nos despedimos con la cabeza baja y los ojos hundidos. Pido que vayamos a la ría  aunque el sol sea implacable, porque ver el agua, solo verla, nos limpia. Te...

Tengo manías y tristezas

T

Tengo manías y tristezas. Tengo recuerdos vivos que pesan como piedras. Ayer es un lugar,  y también un dolor,  y también un no saber. Un pozo con un nene llamado Julen dentro, un temblor en los labios, un tsunami despiadado. Una lágrima fósil. Una carrera contra el tiempo. Un tobogán de agua que cae al mar. Un silencio rotundo, una canción favorita, un cuerpo de mujer desollado. Ampollas en los...

Bye bye

B

Me subí al coche y no paré de llorar. Hice el trayecto sin apenas conciencia de lo que pasaba en el exterior. Era como si me hubiese lanzado por un tobogán de hojalata, viejo e infinito, y mientras me deslizaba iba dejando trozos de piel engarzada en cada irregularidad oxidada. Dolía. Y el dolor era un dolor sólido y metálico que taponaba toda la cavidad de la garganta. Respiraba en medio de los...

Carolina

Soy Carolina González González. Soy colombiana y vivo en España. Estudié Comunicación Social y Periodismo y Marketing. He trabajado durante muchísimos años en Marketing y Comunicación empresarial. Sin embargo, nunca he dejado de escribir; hay algo dentro de mí que me anima a escribir todo tal y como lo veo y, sobre todo, tal y como lo siento. Comulgo con que hacemos parte de la sociedad del cansancio. Y precisamente, para hacerle un poco el quite a ese cansancio, quiero seguir escribiendo.

Archivos