La noche que charla

L

Cierro el pico. Aparecen grillos. El burbujear de la piscina. El riego del vecino suena como aire que se expulsa y también como lluvia. El aire corre desesperado. Al lado, alguien camina descalzo, y abajo, en la tele, comentan el fútbol. La noche suena como un latido lento, como una respiración pausada. El aire vuelve, otra vez, pero ahora despacio. Un perro ladra. Y de repente son dos. Las hojas de los árboles suenan como se sienten las cosquillas. Cada movimiento mío en la cama es un sonido ácido, el de la fricción en las sábanas. Un coche aparca a dos calles. El aire golpea una reja. El tren ronronea a lo lejos. Un avión rasguña el cielo. Mi respiración se oye como un bombeo apretado. Encienden un coche pero el burbujeo del agua se antepone. Susurra la brisa. Ahora la lluvia, es ligera, suena como a pasos cortitos, corriendo. Grita un trueno. Cascabelea con fuerza la tormenta de verano. Ahora cantan en la tele. Ahora cruje una moto y gime el viento…

Yo seguiré aquí tumbada, escuchando la noche, porque tiene ganas de charla.

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Carolina

Soy Carolina González González. Soy colombiana y vivo en España. Estudié Comunicación Social y Periodismo y Marketing. He trabajado durante muchísimos años en Marketing y Comunicación empresarial. Sin embargo, nunca he dejado de escribir; hay algo dentro de mí que me anima a escribir todo tal y como lo veo y, sobre todo, tal y como lo siento. Comulgo con que hacemos parte de la sociedad del cansancio. Y precisamente, para hacerle un poco el quite a ese cansancio, quiero seguir escribiendo.

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