{"id":1073,"date":"2020-06-26T21:52:00","date_gmt":"2020-06-26T19:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.desdeadentro.es\/?p=1073"},"modified":"2020-06-26T21:52:59","modified_gmt":"2020-06-26T19:52:59","slug":"machu-picchu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.desdeadentro.es\/index.php\/machu-picchu\/","title":{"rendered":"Machu Picchu"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_1074\" aria-describedby=\"caption-attachment-1074\" style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-1074\" src=\"https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-1920x1280.jpg 1920w, https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-720x480.jpg 720w, https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-580x387.jpg 580w, https:\/\/www.desdeadentro.es\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Machu-Picchu-14-320x213.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1074\" class=\"wp-caption-text\">Machu Picchu, Cuzco, Per\u00fa. Verano de 2014<\/figcaption><\/figure>\n<p>Muchas cosas no caben en los ojos. Miro una vez, miro dos, muevo el cuello lentamente para hacer una panor\u00e1mica, pero no, ni siquiera as\u00ed entra todo en los ojos. Vuelvo a mirar despu\u00e9s de tener los ojos cerrados, como intentando formatearme para que en esta mirada entre m\u00e1s, pero nada\u2026 hay cosas que no le caben a uno en los ojos.<\/p>\n<p>Machu Picchu es grande. Qu\u00e9 digo grande, es exuberante, como esos mujerones que nos dejan con la boca abierta. Es un lugar que no cabe en la mirada pero tampoco en las palabras. Aqu\u00ed te sent\u00eds grande y min\u00fasculo a la vez. Aqu\u00ed te entra el aire puro en abundancia, tanto que asfixia.<\/p>\n<p>A Machu Picchu no se le mira con los ojos solamente, se le mira con la nariz, con los dedos, con todos los sentidos: uno por uno y todos al tiempo. Hasta ten\u00e9s la sensaci\u00f3n de haberle lamido cada cerro y cada piedra, de haberle recorrido con el cuerpo entero. Su imponencia es tan implacable que pone los pelos de punta. Sus monta\u00f1as viejas puntiagudas, como enormes cristales verticales clavados en la selva, dejan sin habla&#8230; sab\u00e9s de qu\u00e9 va la perplejidad.<\/p>\n<p>Vos, el granito de arena \u00ednfimo e infame que se retuerce a diario en el universo,\u00a0 preocupado por el calor, porque no te alcanz\u00f3 la plata este mes, porque no te sali\u00f3 bien la \u00faltima relaci\u00f3n, por los kilos de m\u00e1s, porque te ahog\u00e1s al volver a empezar, por las ganas locas de besar al que se resiste, porque te vas a cambiar de piso, de ciudad, de pa\u00eds; porque te dejaron de querer, porque dejaste de querer; ten\u00e9s aqu\u00ed, en medio de estas ruinas que se viven a\u00fan como un imperio, la\u00a0 certeza de que todo es posible, de que nada es para siempre; la certidumbre de la ligereza de nuestro cuerpo, de lo ef\u00edmeros que son nuestros sue\u00f1os. Uno se para aqu\u00ed en Machu Picchu y mira y mira, buscando explicaci\u00f3n a tanto esplendor, revisando cada detalle, hasta que no hay opci\u00f3n: hay que darse por vencido porque\u00a0no, no es posible, este Machu Picchu contundente no cabe en los ojos. Y en un af\u00e1n de guardar el recuerdo, se te queda adherido y te penetra la piel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Machu Picchu, Cuzco, 29 de julio de 2014<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchas cosas no caben en los ojos. Miro una vez, miro dos, muevo el cuello lentamente para hacer una panor\u00e1mica, pero no, ni siquiera as\u00ed entra todo en los ojos. 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