El ventilador y yo

E
Atardecer en El Escorial, España. Verano de 2012

Ahora somos dos. El ventilador que no gira y yo. Su ruido se confunde con la canción de fondo. Los ojos me arden. Tengo los músculos cansados por cuatro braceadas en una piscina. Se qué no estoy bien. Algo por dentro arde también. Me mantengo a flote, con el sonido del ventilador, con su aire que se alborota, trata de enfriarse, y se concentra en un único rincón de esta habitación.

Hago todo lo posible por mantenerme a flote. Más esfuerzos de los que creen. Más lágrimas de las que se me escapan. Más miedo del que me corta la respiración. Más preguntas sin respuesta. Más desconcierto del que se me nota. Somos dos… el ventilador y yo.

La música de fondo: Purple rain. La luz tenue. Mis sábanas blancas. El libro leído a mordiscos. La sed de medianoche. El insomnio. Las ganas de llorar. Dos por uno, o todo, como en oferta.

Me miro las manos y son las mismas. En el espejo, también soy la misma, aunque una vena haya explotado en mi pierna. Hoy, en los chorros de la zona termal, me deshice por dentro. El agua parecía querer entrar en mí por se los poros, pero no, no pudo: estoy inundada por dentro.

Así que mejor me pierdo en esta habitación. Purple rain. Verano. Y somos dos.

(Hace 52 días, 9 de julio)

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Carolina

Soy Carolina González González. Soy colombiana y vivo en España. Estudié Comunicación Social y Periodismo y Marketing. He trabajado durante muchísimos años en Marketing y Comunicación empresarial. Sin embargo, nunca he dejado de escribir; hay algo dentro de mí que me anima a escribir todo tal y como lo veo y, sobre todo, tal y como lo siento. Comulgo con que hacemos parte de la sociedad del cansancio. Y precisamente, para hacerle un poco el quite a ese cansancio, quiero seguir escribiendo.

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